Tras haber consagrado diez años de su vida a desarrollar perfumes para muchas marcas selectas, Majda Bekkali se ha liberado de los imperativos comerciales. Ha querido abandonar el enfoque centrado en el marketing para descubrir un enfoque artístico libre y portador de sentido.

 

«He querido explorar otros caminos, trabajar esencias preciosas y formas inéditas dando rienda suelta a mi creatividad y, así, he creado las esculturas olfativas.
Aspiraba a reconciliarme con la perfumería del arte infundiéndole una dinámica contemporánea.»